El punto de partida del sistema es la mesa en su versión más sencilla: con base de chapa metálica pintada de color blanco o gris grafito y su característica forma de C, es una pieza elemental y escultural al mismo tiempo, muy ligera visualmente. El sobre es de madera y las bandejas de electrificación también son de metal.
El módulo de almacenamiento es un elemento integrador de los puestos de trabajo que, al tiempo, sirve para organizar el espacio y para separar zonas distintas, creando calles, recorridos; independizar o privatizar el puesto de trabajo, etcétera. Ese mismo elemento, en el módulo de recepción, funciona también como separador.
La solución a la necesidad de varios puestos de trabajo en equipo suele ser compleja porque requiere la suma de muchos usuarios trabajando juntos sobre superficies de trabajo adicionadas unas a otras. Al combinarse un número elevado de mesas individuales puede resultar un esquema espacial muy saturado, demasiado abigarrado. En este proyecto se ha trabajado para reducir ese impacto visual al máximo: gracias a la doble C de la base, se crea un elemento muy ligero, escultórico, que resta peso y gana en luz. Los separadores frontales, o tercer plano, pueden ser de color.